Pagar la hipoteca puede terminar convirtiéndose en un verdadero suplicio para quienes han perdido su empleo. En ocasiones, la única solución posible es el abandono de la vivienda y el cambio de residencia a algún hogar familiar.
Cuando decidimos abandonar la vivienda, podemos venderla o alquilarla para cubrir los costes. En este caso, el alquiler se convierte en una solución más que viable para no perder la casa y pagar las cuotas hipotecarias.
Sin embargo, cuando estamos ante un piso de protección oficial (conocidos como VPO), la situación cambia sensiblemente, pues para poder alquilarlo se deben realizar procedimientos especiales.
El alquiler de una vivienda de VPO requiere, por ejemplo, que el propietario devuelva las ayudas que ha recibido para la compra de la vivienda, o que el inquilino no supere 6,5 veces el IPREM.
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